HE SIDO UN HOMBRE QUE BUSCA LA VERDAD Y AUN LO SIGO SIENDO, PERO YA NO BUSCO EN LAS ESTRELLAS NI EN LOS LIBROS, SINO QUE COMIENZO A ESCUCHAR LAS ENSEÑANZAS QUE ME COMUNICA MI SANGRE, MI HISTORIA NO ES DULCE NI AGRADABLE, TIENE UN SABOR A DISPARATE, A LOCURA Y A SUEÑO, COMO LA DE TODOS AQUELLOS QUE YA NO QUIEREN SEGUIR ENGAÑANDOCE A SI MISMO....
14 de agosto de 2011
YO SOY EL QUE YO SOY
"Porque lo que tú eres, también lo soy yo. Todo lo que eres en el espectro de tu ser, yo soy, pues yo soy el espectro desde el cual contemplas y creas tus ilusiones. El Yo Soy el que yo soy, es amor que trasciende la expresión común aquí, ya que no tiene condiciones ni obligaciones. Yo te amo simplemente por lo que eres, porque quien tú eres, cualquiera que sea tu expresión, es el Padre que yo amo tan profundamente.
Ahora, deseo hablarte sobre lo que tú percibes como tus equívocos y fracasos.
Al crear el hombre la noción de lo bueno y lo malo, lo perfecto y lo imperfecto, también ha creado las trampas llamadas culpabilidad y remordimiento que han hecho siempre tan difícil progresar en la vida. Pero yo te digo: cualquier cosa que hayas hecho a través de la virtud de tus muchas vidas en este plano nunca ha sido mala, ni tampoco buena. Ha sido simplemente una experiencia de la vida que te ha ayudado a llegar a ser quien eres ahora, y eso es, en verdad, la cosa más preciosa y maravillosa. Porque tú eres en este ahora, lo más grandioso que has sido nunca desde que empezaste este camino extraordinario, ya que tu sabiduría es mayor de lo que nunca ha sido.
Todo lo que tú has hecho, yo también lo hice. Y cada uno de tus errores, yo cometí los mismos. Y todo aquello que has juzgado en ti por carecer de fuerza y virtud, yo también lo juzgué. Pero yo nunca habría conocido la fuerza de mi ser si no hubiera conocido mi debilidad. Nunca habría amado la vida si no la hubiera visto desprenderse de mí. Y nunca habría sido capaz de abrazaros a todos vosotros si no hubiera despreciado la crueldad del hombre.
Cualquier cosa que hayas hecho, por vil o miserable que haya sido, la hiciste simplemente con el fin de crear un aprendizaje para ti mismo. Y a lo largo de ese aprendizaje te has dañado, dolido, entristecido, y te has degradado a ti mismo y, sin embargo, te has elevado por encima de ello, porque aquí estás ahora, dispuesto a conocer y abrazar la belleza que tú eres.
Todos aquellos en lo que sientas que has fallado o hecho algo malo, deseo que observes lo siguiente: Desde el momento de tu nacimiento, tú y tus amados hermanos emprendisteis una gran aventura hacia el entendimiento emocional de todo el pensamiento; pensamiento a pensamiento. Tu alma fue creada para almacenar la emoción de cada pensamiento cada dimensión de Dios que aceptaste a través del Dios o espíritu de tu ser. Cada pensamiento que aceptaste y sentiste en tu alma, pero que aún tengas que entender completamente, tu alma te presionará a experimentarlo. ¿Para qué? Para obtener el entendimiento emocional completo de todos los aspectos de ese pensamiento, visto sólo a través de la virtud de la experiencia, que es la virtud llamada vida.
Has sido impulsado a lo largo de la eternidad a evolucionar y a extender la vida hasta la creatividad, y a experimentar cada manifestación de esa creatividad, desde el pensamiento hasta la luz, hasta la materia, hasta la forma y otra vez de vuelta hasta el pensamiento; desde el amor y la alegría, hasta la envidia, el odio y la tristeza, y de nuevo a la alegría. Tu alma te ha impulsado de experiencia en experiencia, de aventura en aventura, para poder realizarse a sí misma con el entendimiento completo de cada forma de pensamiento cada actitud, cada emoción para que así puedas conocer y entender la totalidad del pensamiento, que es la totalidad de Dios, la totalidad del Yo.
Tu alma anhela todo aquello que no ha experimentado. Cuando tu alma anhela una experiencia, ello significa que necesita información emocional sobre esa experiencia.
Por eso, tu alma creará un sentimiento llamado deseo que cautiva la totalidad de tu ser y te impulsa hacia una aventura, una experiencia. Entonces, cuando la experiencia ha terminado y las emociones se calman, has obtenido, gracias a esa experiencia, un tesoro mucho más valioso que todo el oro de este plano, te ha hecho avanzar hasta la sabiduría; lo cual indica que tu alma dice que ya nunca más tendrás que experimentar eso otra vez, pues has adquirido todo el entendimiento de ello. Entonces, tu alma perseguirá otro anhelo, y serás impulsado a hacer otras cosas, porque lo necesitas, lo quieres, porque el fuego dentro de ti te impulsa a experimentar toda la vida.
Ahora, ¿piensas que alguna vez te aventuraste a experimentar algo sabiendo que te haría daño o que ibas a fracasar? No. Siempre te has embarcado en cada aventura con gran curiosidad, interés y placer. Y aunque al principio el resultado era un tanto incierto, la emprendiste simplemente porque nunca lo habías hecho antes. La experiencia era nueva y excitante y querías aprender de ella. Y aunque la aventura pudo causar dolor, eso te ayudó a comprender la emoción llamada «dolor», lo que aumentó tu entendimiento de la vida. Así pues, esa experiencia tuvo un propósito en tu vida. Luego te embarcaste en la siguiente aventura que tu alma te impulsó a experimentar, para vivir otra aventura en la emoción y el entendimiento. Y eso te proporcionó más felicidad y realización en tu alma.
Cada cosa que haces, en el preciso instante en que la estás realizando, sabes en tu alma que la experiencia es buena para ti. Es sólo después de haber experimentado la aventura, y los sentimientos derivados de ella se han transformado en sabiduría, cuando averiguas que quizás lo hubieras podido hacer mejor o de otra forma. Pero nunca habrías sabido que había un mejor camino si no te hubieras embarcado primero en la experiencia y obtenido de ella la joya de la sabiduría. ¿Y debe alguien ser juzgado por eso? No, porque eso se llama inocencia, y también educación.
El fracaso es una realidad sólo para aquellos que creen en él. Pero nadie realmente fracasa en la vida. Jamás. A pesar de cada cosa que hayas hecho, ya sea miserable, despreciable o a escondidas que realmente no lo es, sigues vivo, y eso es algo milagroso. Fracasar significaría detenerse, sin embargo, nada puede parar, porque la vida es siempre continua; avanza a cada momento. Por eso, nunca puedes permanecer estancado o retroceder en la vida, ya que cada momento de la expansión continua de la vida siempre trae más y mayor entendimiento.
Tú nunca has fracasado. Siempre has aprendido. ¿Cómo podrías saber lo que es la felicidad si nunca has sido infeliz? ¿Cómo sabes cuál es tu meta sino una vez que la alcanzaste y te diste cuenta de que era un color diferente del que habías imaginado?
Tú nunca has cometido ningún error. Jamás. Nunca has hecho nada malo. De qué te sientes culpable? Todas tus equivocaciones, tus fracasos y tus errores son lo que se llama, apropiadamente, «pasos hacia Dios», paso a paso. Y sólo has llegado a saber todo lo que ahora sabes a través de haber dado todos los pasos.
Nunca te sientas culpable de aprender. Nunca te sientas culpable de saber. Eso se llama iluminación. Debes entender que has hecho lo que necesitabas hacer; todo fue necesario. Y tomaste todas las decisiones acertadas, todas. Tú vivirás mañana y también el bendito día que le seguirá, y todos los siguientes. Y lo que descubrirás en esos días es que sabes más de lo que sabes hoy. Sin embargo, el día de hoy no es un error; te guiará hasta la eternidad.
Tú tienes la opción de crear tu sueño de cualquier manera que elijas.
Pero como quiera que lo crees, para tu propio entendimiento emocional, estás añadiendo algo a la totalidad de la conciencia en todas partes; nunca le quitas, nunca puedes quitarle. Cada aventura que emprendes felizmente añade algo al fervor e intensidad de la vida.
Cada pensamiento que abrazas, cada ilusión que experimentas, cada descubrimiento que haces, cada cosa vil y miserable que haces amplía tu entendimiento, que a su vez alimenta y amplía la con ciencia de toda la humanidad y expande la mente de Dios.
Si piensas que has fracasado en la vida o hecho algo equivocado, disminuyes tu capacidad de percibir tu propia grandeza interna y externa, y tu importancia para la totalidad de la vida. Nunca desees suprimir nada de tu pasado ni una sola cosa porque la ficción de todas tus experiencias, sublimes o desgraciadas, ha producido dentro de tu alma las magníficas y hermosas perlas de la sabiduría. Esto quiere decir que ya nunca tienes que volver a soñar esos sueños, ni crear esos juegos, o experimentar esas experiencias, pues ya las has experimentado y sabes lo que se siente, tienes en tu alma su información; se llama sentimientos, el tesoro más auténtico de la vida.
Yo estoy aquí para decirte que se te ama incluso más allá de lo que entiendes que es el amor, pues siempre se te ha visto como un Dios que lucha por entenderse a sí mismo. Y de cada experiencia de todas tus vidas, has adquirido conocimiento, sabiduría; has dado algo al mundo, has añadido algo a la virtud de la vida que se despliega.
Tu vida ha sido un maravilloso espectáculo del fuego que vive dentro de ti. Debería ser contemplada con reverencia, santidad y divinidad. Porque sin importar lo que hagas, siempre eres Dios. Sin importar la máscara que lleves, eres Dios. No importa qué tipo de relación estés experimentando, sigues siendo Dios.
Tú eres merecedor de las aventuras de esta vida, de cada una de ellas. Y más aún, eres merecedor de las espléndidas aventuras que todavía te esperan. Pero nunca te convertirás en el Yo Soy ni entrarás por las puertas de la eternidad hasta que te des cuenta de que todo lo que has hecho, lo has hecho simplemente para adquirir la comprensión del Dios que eres, que se demuestra aquí y ahora por la virtud de todas tus experiencias sobre la plataforma llamada vida.
Así que tú, que llevas un abrumador bagaje de cargas sobre tus espaldas, si eso te hace feliz, que así sea. Pero si has aprendido todo lo que se puede aprender de ellas y estás cansado de ellas, deshazte de ellas. ¿Cómo? Amándolas, abrazándolas y permitiéndoles vivir en tu ser. Cuando hayas hecho eso, no te retendrán nunca más. Y a partir de ahí, la maravilla de la vida puede verse con ojos claros, el amor puede sentirse sin juzgarlo, y la alegría de ser se convierte en el poder del saber interior ilimitado.
Abraza tu vida. Sabe que eres divino y que la fuerza de tu ser está ahí gracias a todo lo que has hecho. Termina con la culpabilidad. Termina con la farsa de la pena por uno mismo. Deja de poner cargas sobre ti mismo. Deja de echarle la culpa a los demás. Toma las riendas. Te pertenece.
Ahora, ¿qué ocurre cuando has abrazado todo lo que has juzgado, amado todo lo que has despreciado, vivido todas tus ilusiones y perseguido todos tus sueños? Puedes mirar a otros que están experimentando estas mismas cosas para su aprendizaje, y puedes entenderlos y sentir compasión por ellos. Entonces, puedes amarlos como el Padre te ama y permitirles la virtud de las experiencias de sus propias vidas. Entonces te conviertes en lo que tú llamas un santo.
¿Cómo crees que llegas a ser un santo? Ciertamente no absteniéndote de la vida, ni escondiéndote en una cueva o un templo quemando incienso, o sentándote en lo alto de una montaña contemplando Dios sabe qué. Te conviertes en santo sólo viviendo la vida que es el Padre y experimentándola hasta sus límites, para que la virtud de la sabiduría culmine en una entidad capaz de abrazar la totalidad de la humanidad y amarla.
La única manera de conocer y convertirse en Dios es vivir y abrazar la vida plenamente, experimentar todas las situaciones, sentir todas las emociones, realizar cada acto, sea sublime o miserable, para que tu alma posea la sabiduría de toda la vida dentro de sí.
Nunca sabes lo que sufre el rey hasta que eres un rey. Y el rey nunca conoce la humildad de su sirviente hasta que se convierte en un sirviente. Y la mujer piadosa no conoce la miseria de la concubina hasta que se convierte en ella. Y la concubina no conoce el juicio de la mujer casta hasta que lo es.
Por eso, el camino hacia una vida virtuosa lo abarca todo. Incluye cada personaje, cada situación ilusoria creada dentro de la conciencia del hombre. Por eso, las entidades más nobles y más sabias han vivido cada situación creada por las aventuras de la humanidad. Ellos han sido la prostituta y el sacerdote, el gurú y el granjero, el asesino y la víctima, el conquistador y el conquistado, el padre y el hijo.
Ves, sólo condenas en los demás lo que no puedes aceptar en ti mismo. Si has vivido todas las situaciones y encontrado paz en ellas, entonces es fácil entender a otros y permitirles ser, sin juzgarlos, porque tú has sido ellos, y sabes que si los juzgas a ellos te estás juzgando a ti mismo. Entonces adquieres la virtud de la verdadera compasión, y las profundidades del amor existirán dentro de tu alma. Entonces serás, en verdad, un Cristo, porque entiendes, amas y perdonas a tus amados hermanos en sus limitaciones.
Amar al Padre en su totalidad, ser su totalidad, es amar todo lo que él es.
Y esos amados hermanos a tu alrededor son todo lo que él es. No importa cuál sea su aspecto, ellos son Dios en su realidad así como tú lo eres en la tuya. Y cuando hayas vivido toda su gloria, todas sus luchas, toda su tristeza y toda su alegría, entonces puedes abrazar a Dios visto en toda la gente. Entonces puedes amarlos. Eso no quiere decir que debas predicarles o socorrerlos. Simplemente déjalos ser y permíteles evolucionar de acuerdo con sus propias necesidades y designios. Hay aquellos cuyo destino es ser señores de la guerra, sacerdotes o gente en el mercado, porque eso es lo que necesitan y quieren hacer. ¿Quién eres tú para quitarles eso?
Cada uno en este mundo ya sea un hambriento, un lisiado, un granjero o un rey ha elegido su experiencia con el propósito de aprender de ella. Sólo cuando haya aprendido de ella y esté satisfecho con ella, pasará a otra experiencia, que le brindará una comprensión aún mayor de su Yo más profundo.
Cuando te conviertes en un maestro, puedes caminar entre el lodo y las tinieblas de la conciencia limitada y conservar tu totalidad, porque entiendes a las grandes masas y el por qué de su manera de ser, pues una vez tú fuiste así. Les permitirás la libertad de ser limitados y eso es amor verdadero porque sabes que esa es la única manera como pueden aprender a tener un entendimiento ilimitado y a amarse unos a otros, lo cual es, de hecho, amarse a sí mismos totalmente. Y cuando veas la cara de otro en la muchedumbre sin importar su color, limpieza o apariencia mirarás a la entidad y verás a Dios en él, porque si miras lo bastante cerca encontrarás a Dios en cada uno. Entonces amas como el Padre ama; ves lo que él ve, no sólo en ti, sino en todos los demás. Cuando puedes mirar a todos y ver la belleza que son, estás en el camino que asciende de este plano hasta un espacio más amplio donde existen muchas moradas. Pero las puertas están cerradas para aquél que no puede aceptarse plenamente a sí mismo y al Dios que vive en toda la vida a su alrededor.
Cuando sitúes a la gente en el lugar donde pertenecen, en su Dios fuente, sabiendo que sin importar lo que hagan, están viviendo para el Dios dentro de sí mismos así como tú vives para el Dios dentro de ti entonces puedes aprender a amar a toda la gente.
Cualquiera que sea su expresión, ahora puedes, por primera vez en tu existencia, amarlos verdaderamente, pues tu amor no está gobernado o restringido por el juicio. Y así es en verdad, como es un Cristo el hombre que vive como Dios dentro de su ser.
¿Cuál es tu camino en la vida? Seguir siempre tus sentimientos, escuchar a los sentimientos de tu alma y lanzarte a vivir las aventuras que tu alma te impulse a experimentar. Tu alma, si la escuchas, te dirá lo que necesitas experimentar. Si te sientes aburrido o no tienes deseo de hacer algo, ello significa que ya lo has experimentado, que has adquirido la sabiduría de esa aventura. Pero si quieres hacer algo, esa urgencia dentro de tu alma significa que debes vivir la experiencia y su virtud. Si te abstienes de ella, sólo estás posponiendo la experiencia hasta otro momento y otra existencia.
Vive la verdad de lo que sientas dentro y ama a quien está sintiéndolo. Entiende que el sentimiento debe ser expresado y satisfecho. Cuando quieras hacer algo, sin importar lo que sea, no es sabio ir en contra de ese sentimiento, pues hay una experiencia esperándote y una gran aventura que hará tu vida más dulce. Si escuchas a tus sentimientos, siempre estarás haciendo lo más apropiado para la evolución de tu hermoso ser hacia la sabiduría profunda. Es cuando vas en contra de tus sentimientos cuando sufres la enfermedad, la neurosis y la desesperación.
Sigue a tu corazón, a tus sueños, a tus deseos. Haz lo que tu alma te pida que hagas, no importa lo que sea, y hazlo hasta el final; entonces continuarás con otra aventura. Nunca serás juzgado a menos que aceptes los juicios de aquellos a tu alrededor. Y si aceptas su juicio, es únicamente tu voluntad hacer eso por la experiencia.
Llegará un momento, en esta vida o en las próximas, en el que habrás alcanzado ese punto donde ya no tienes el deseo de hacer esto o aquello, sino simplemente «ser». Nunca más maldecirás o juzgarás a la prostituta, al ladrón, al asesino o al país que está en guerra. Habrás vivido todas esas cosas y sabrás lo que se siente al serlas. Estarás tan completo con las experiencias de este plano, que ya no habrá nada que te arrastre otra vez aquí para experimentar. Entonces partirás hacia nuevas aventuras en planos superiores de existencia.
Cuando contemples lo que te acabo de decir, percibirás y entenderás un valor en ti mismo que es la demostración intencional del Dios poderoso, el fuego y la vida que tú eres. También entenderás que cualquier dirección que tomes en la vida, ese va a ser el camino hacia tu iluminación. Y por cada aventura a lo largo del camino, obtendrás una percepción mayor del misterio que eres. Llegarás a amar lo que eres, a acariciarlo y a pulirlo, hasta que la luz de tu ser pueda competir con la gran Luz del firmamento y la paz de tu ser pueda competir con la medianoche, cuando todo está tranquilo en la Tierra. Nunca más te negarás a ti mismo. Nunca alterarás lo que eres, ni juzgarás lo que eres. Permitirás aquello que has de ser.
Cuando amas lo que eres, puedes decir con gracia, dignidad y poder humilde: «Amo al Padre inmensamente, porque el Padre y yo somos uno. Y amo lo que soy inmensamente, porque el Yo Soy que yo soy es la esencia de todo lo que es». Entonces estás en armonía con el flujo de la vida. Eres un maestro que camina sobre este plano. Eres el Cristo resucitado, el Cristo que ha despertado. Eres una luz para el mundo. Sin embargo, no podrás convertirte en eso hasta que ames y abraces todo lo que has hecho y te des cuenta de que todo fue por el bien de tu vida, porque ello te ha transformado en la magnífica entidad que eres en este día.
Te he dado una gran enseñanza y lo he hecho de forma grandiosa, pues te libera del karma, del pecado, del juicio y el castigo. Porque el Padre es amor. Y el Padre carece de juicios, no es ni bueno ni malo, positivo o negativo. El Padre es simplemente el Ser que es. Y ese Ser abarca a toda la gente, todos los actos, todos los pensamientos y todas las emociones; todas las cosas. Si el Padre pudiera juzgarte, ciertamente se estaría juzgando a sí mismo, pues tú y él son uno mismo.
Así que el amor de Dios llamado vida, siempre te ha sido dado. A pesar de todas tus experiencias miserables, el sol aún sale y baila en los cielos. Las estaciones aún vienen y van. Las aves silvestres aún vuelan hacia el cielo del norte. Y el pájaro nocturno aún grita en la noche mientras tú cierras los postigos de tu habitación. Es en la continuidad de todas estas cosas donde, si miras, te darás cuenta del perdón y la eternidad que la vida siempre te ha concedido.
Deja esta audiencia con un corazón alegre y lleno de amor, porque tus cargas han dejado de serlo, tu redención es segura. Sabe que Dios te ama y siempre lo ha hecho. Sabe que no eres ni malvado ni bueno. Sabe que no eres ni perfecto ni imperfecto; que simplemente eres. Cuenta con el Padre en tu vida, porque él siempre ha estado ahí. Y cuando contemples el amor piensa en mi... y el viento surgirá de la nada.
CONDE IBLIS
9 de julio de 2011
ANGELES EN LA TIERRA
Queridos niños humanos,
Yo soy la voz de la Tierra. Yo los conozco desde siempre. Cada paso vuestro es sentido y reconocido por mí. Al nivel más profundo somos uno. Hay una conciencia que nos envuelve a ambos. Esta conciencia es majestuosa e indesignable.
Es misteriosa y al mismo tiempo profundamente familiar. De la mano de esta Conciencia creativa se despliega el juego de nuestra unidad. Juntos jugamos un juego; somos compañeros en una relación que ha evolucionado a través del tiempo. Esta relación ahora está preparada para una transformación.
Estamos entrando en una nueva era. Pero primero les contaré más acerca del comienzo del proceso de nuestra cooperación juntos. Es diferente de lo que ustedes podrían esperar.
En nuestro primer encuentro ustedes aún no eran humanos. No poseían un cuerpo físico. No estaban encarnados en la Tierra.
Ustedes pertenecían a una familia de ángeles que intentaban pavimentar el camino para una nueva aventura en el cosmos. ¿De qué se trataba esta aventura? Lo explicaré en términos muy simples. En el cosmos existe la ley de que lo semejante atrae a lo semejante. Por ejemplo, después de que mueren en la Tierra ustedes automáticamente son halados hacia un área en el mundo espiritual que refleja vuestro estado de conciencia.
Vuestro entorno es un reflejo directo de cómo se sienten ustedes por dentro. Hay una unidad entre lo interno y lo externo. En el mundo espiritual hay reinos de luz y reinos de relativa oscuridad. Estos reinos están separados. Éste no es el caso de la Tierra, o así es lo que parecería.
En la Tierra están presentes todas juntas muchas clases de conciencias diferentes e interactúan unas con otras. Hay una gran diversidad, y por lo tanto la Tierra es como un enorme crisol de diferentes reinos de conciencia.
Incluso aquí, es el caso de que ustedes crean vuestra propia realidad por vuestro propio estado interior de conciencia. Sin embargo, esto es algo que gradualmente llegan a entender en el curso de una profunda búsqueda espiritual.
Al comienzo ustedes son enormemente distraídos en la Tierra por un mundo externo que no parece ser creado por vuestra propia mente en absoluto. Por el contrario, ustedes parecen ser el producto de esa realidad más que su creador. En el mundo espiritual la unidad entre lo interno y lo externo es simplemente algo conocido, concreto y palpable.
En la Tierra se requiere de una conciencia altamente evolucionada para comprender tal unidad y para tomar responsabilidad por uno mismo como creador.
Cuando ustedes están aquí en forma física un velo es puesto sobre ustedes de modo que no reconocen vuestro propio poder creativo divino. Permanece ahí hasta que despiertan y ven que ustedes son Dios en el centro de vuestro ser. Luego el velo se cae y también reconocen la unidad subyacente que penetra a todas las criaturas vivas de la Tierra.
El proceso de despertar en la Tierra es intenso, y la existencia misma de la Tierra le da un impulso evolutivo a todo el mundo espiritual. Especialmente en el mundo espiritual puede haber una falta de cambio y de dinámica. En verdad ha tomado lugar el estancamiento porque todos los reinos están muy nítidamente separados.
El cambio-crecimiento, la evolución, ocurren cuando ustedes se encuentran y confrontan con lo diferente. Cuando yo hablo de tropezar con lo diferente no me refiero a tener una cortés charla con eso, sino más bien a una verdadera zambullida en eso.
Ustedes aprenden y crecen de diversas formas de conciencia no al estudiarlas “desde arriba”, sino volviéndose ellas. Esto es exactamente lo que sucede cuando ustedes se zambullen en la encarnación en la Tierra. Se sumergen en lo profundo, y al encarnar se conectan con diversos reinos de conciencia. Así es como ustedes forjan un puente entre reinos del ser que de otro modo no se habrían conectado.
Ser un humano significa ser un puente entre reinos ampliamente variables de conciencia. En la forjadura de ese puente yace la esperanza para una expansión de la conciencia en todos los reinos del mundo espiritual. Incluso el reino más altamente evolucionado en el mundo espiritual gana un impulso de crecimiento y renovación por el gran experimento en la Tierra.
Los seres humanos son capaces de explorar los extremos de la luz y de la oscuridad y de finalmente reconocer la unidad detrás de todas las formas y apariencias. Cuando el ser humano comienza a alcanzar esta conciencia de unidad por dentro pasa a ser un creador consciente en la Tierra, y su presencia tendrá un efecto transformador y sanador sobre todas las criaturas vivas con las que entre en contacto.
Crear conciencia de unidad es la misión de vuestra aventura en la Tierra. Yo comencé esta historia mencionando que cuando en un principio comenzamos este proceso de cooperación, ustedes no eran humanos sino ángeles. Vuestra conciencia aún no se había unido a ninguna forma material y ustedes se sentían fuertemente conectados a los otros ángeles que los rodeaban, vuestros hermanos y hermanas. Había una unión tan fuerte entre ustedes que se sentían como las células de un organismo.
Ustedes trabajarían para un bien común de un modo obvio, desinteresado, siendo de la misma mentalidad y corazón. En un cierto momento ustedes oyeron un llamado de la Tierra. Fueron invitados a embarcarse en un viaje con este planeta. ¿Por qué ustedes? Para hacer corta una larga historia: entre los ángeles ustedes fueron los valientes.
Eran intrépidos, apasionados y sí algo tercos y obstinados. Se ha sostenido que ustedes fueron desterrados del paraíso debido a vuestro deseo de conocimiento y a vuestra obstinación. Y sí, en verdad ustedes eran curiosos y un poco revoltosos también.
¡Pero así era precisamente como se esperaba que fueran! ¿Ustedes creen que Dios cometió un error al crearlos? Bueno no, Dios sabía exactamente qué estaba haciendo y dicho sea de paso, Dios no considera nada como malo o pecaminoso fácilmente. Dios es perfectamente capaz de vivir con vuestros “pecados”. Ustedes son los que más sufren por eso.
Aunque es comprensible que como seres humanos ustedes puedan arrepentirse de vuestros propios actos, no es sabio estar eternamente acongojado por ellos. Con respecto a esto ustedes han sufrido mucho por vuestra religión la cual ha puesto tanto énfasis en la culpa y el castigo. Dios es más amoroso y compasivo de lo que ustedes jamás pudieran creer que sea posible.
Dios de todo corazón les concede el espacio para cometer errores. Ella/Él más bien prefiere que ustedes consideren vuestros propios errores con ecuanimidad en lugar de apalearse por ellos. Todos esos “errores” son pasos en el viaje interior, el viaje en el que ustedes llegan a conocerse completamente. Este viaje no necesita ser recto, es un hecho que sea errático. Sin giros y vueltas no hay experiencia, y sin experiencia no hay despertar.
Primero ustedes tienen que perderse para poder volver al Hogar conscientemente. Ustedes fueron aquellos que asumieron totalmente la experiencia de la “perdición”, con la pasión y la obstinación que Dios él/ella misma plantó en vuestros corazones. ¡No obstante, yo me estoy desviando un poco de mi tema!
Una vez que ustedes oyeron el llamado de la Tierra entraron a mi dimensión. Encontraron un planeta rico en vegetación, con verdes bosques, océanos infinitos y un reino animal floreciente. Ustedes se sintieron conmovidos por la belleza y la riqueza que había sobre mí. Se sintieron invitados a participar en esta vida, a inspirarla y a nutrirla con la energía angelical que estaba a vuestra disposición. Yo estaba feliz con vuestra llegada.
Ustedes eran mis pastores; ayudaron a cuidar la vida y hasta plantaron semillas de cambio e innovación dentro de las formas de vida que existían. ¿Cómo lo hicieron? Ustedes estaban tan cerca de la Fuente del poder creativo que tenían habilidades mágicas, como uno las llamaría hoy.
Ustedes se permitieron imaginar nuevas formas de vida excitantes y estas imaginaciones llegaron a ser semillas espirituales que se juntaron a las formas de vida ya existentes. Ustedes impregnaron la vida con nuevas ideas. Así es como la evolución biológica tuvo lugar. Todas las formas biológicas nacen del Espíritu. Las formas físicas, materiales, son la manifestación de fuerzas naturales.
El espíritu es mucho más fuerte de lo que ustedes asumen.
Han crecido en un marco mental materialista, el cual les dice que lo físico – como es descripto por la ciencia de la física – es la base de la realidad. En realidad lo opuesto es verdad. El espíritu no es el producto de la materia sin conciencia. Toda la materia está impregnada de una conciencia creativa que la sostiene.
Déjense llevar por vuestra imaginación por un momento. Recuerden quiénes eran en aquella época antigua. ¡Es posible! Vuestra alma es abierta e ilimitada. No conoce el tiempo ni el espacio. Imaginen que flotan sobre los océanos y bosques de un cuerpo muy refinado y etéreo. Se sienten hechizados por la belleza que ven, por la aventura que va a tener lugar aquí.
Véanse como un ser angelical guiado por la alegría y la pasión. Se sienten tan libres como un niño que puede hacer todo lo que quiera. Ahora imaginen que unen vuestros poderes para expresar vuestra sensación de alegría y respeto por la vida en una magnífica flor. Permítanlo e imaginen que aparecen de una flor que particularmente les fascina. Vean sus colores y siéntanla desde adentro. Oigan la risa de la flor brotando de su corazón como pequeñas campanitas sonando – es como música para vuestra alma.
Imaginen cómo cae dentro de mis entrañas y cómo es nutrida ahí por poderes físicos y etéreos que ayudan a que esta semilla espiritual gane forma material. Esto es lo que ustedes hicieron en aquellos tiempos antiguos. Ustedes se dejaron llevar por la flor de vuestra inspiración y me impregnaron con eso. Y yo fui receptiva. Yo, la conciencia presente en este reino material quería ser impregnada y absorber vuestras formas de pensamiento.
Nuestra asociación y cooperación proviene de aquél tiempo. Es la razón por la que ustedes pueden emocionarse tanto por la belleza de la naturaleza y por la inocencia de las formas de vida no humanas. No sólo son tocados por su belleza física, ustedes también recuerdan la vieja conexión que existe entre ustedes y la vida en la Tierra y el alegre juego que alguna vez jugaron.
Ustedes hicieron vuestra contribución a la creación de muchas formas de vida en la Tierra. Como un ángel ustedes fueron los padres espirituales de la vida en la Tierra. Así de profundo y lejos llega vuestro poder creativo.
Durante el tiempo del cual estoy hablando también estuvieron presentes poderes oscuros en el universo, quienes se sintieron fascinados con el florecimiento de la conciencia en la Tierra. Los poderes oscuros no son nada más que energías que aún no están conscientes de su naturaleza divina y por lo tanto creen que necesitan algo fuera de ellos para estar enteros y completos. Estos poderes oscuros querían alimentarse de la vida en la Tierra que irradiaba tal vitalidad y fuerza de vida.
Como reacción a la intrusión de estos poderes oscuros, ustedes quisieron proteger la vida en la Tierra. Vuestras emociones se parecieron mucho a los de un padre que quiere resguardar a su niño del daño. Para encontrar y confrontar a los intrusos, ustedes tuvieron que tener cuerpos más densos y vivir en una vibración más densa, menos fluida y sutil que los reinos de los ángeles.
Esencialmente, la intrusión de la oscuridad encendió en ustedes una chispa de pasión y un espíritu luchador, y esto a su vez los haló más profundo dentro de la materia. El próximo paso para ustedes en vuestro viaje fue dejar de ser un ángel y tomaron el camino de la encarnación.
Con este paso ustedes en algún sentido perdieron vuestra inocencia.
Justo antes de este paso hubo un momento de duda en el cual se dieron cuenta de que al volverse más materiales ustedes soltarían algo muy precioso. Ustedes perderían vuestras alas de ángeles, las cuales simbolizan la liberación del tiempo y del espacio, la liberación del nacimiento y de la muerte, la liberación del miedo y de la ilusión. Aún así había algo que los atraía profundamente hacia la aventura de la encarnación. Ustedes eran un ángel apasionado y audaz, como yo les dije. Y así era como debía ser.
Aparentemente vuestro viaje tomó un giro negativo cuando dejaron de ser un ángel y se comprometieron en una batalla con las fuerzas oscuras. Ustedes se involucraron en varios conflictos y guerras por un tiempo muy, muy largo. Por otro lado, esta zambullida en lo profundo hizo posible esparcir vuestras energías angelicales por los rincones más lejanos del universo. Vuestra energía angelical es una parte inalienable de ustedes la cual, aún si es temporalmente velada, nunca puede ser quitada de ustedes.
Vuestros primeros cuerpos mortales no estaban hechos de materia física como la conocen en la Tierra. Eran mucho menos densos y compactos. Uno no podría ser capaz de verlos con ojos humanos. Vuestra conciencia era menos enfocada que ahora. Ustedes aún iban y venían fácilmente de vuestras formas físicas y experimentaban la realidad de un modo similar a como ustedes ahora experimentan la realidad cuando sueñan. Eran menos conscientes de ustedes mismos como una entidad separada, vuestro “Yo” como opuesto al mundo exterior.
Actualmente ustedes están muy atados a vuestra forma física. Muchos de ustedes piensan que son esa forma y que perecerán con el cuerpo físico. En vuestras primeras encarnaciones esto no era aún el caso, y de varias maneras eran mucho más libres de ir y hacer lo que les gustaba. Sin embargo, ustedes se sentían confundidos. Aunque eran guiados por la intención de luchar por la luz y proteger la vida, ahora ustedes también tenían que tratar con emociones oscuras tales como el miedo, la desolación y la duda.
Tan pronto como comienzan a pelear contra alguien o algo, ustedes no pueden hacerlo si no absorben parcialmente la vibración de vuestro adversario. Si eso no pasara, no habría un terreno común desde el cual comenzar la batalla y ustedes simplemente soltarían al otro completamente.
Como un ángel, ustedes realmente sólo tenían sentimientos nobles y elevados. Había alegría, entusiasmo y una fuerte sensación de conexión. Cuando descendieron al camino de la encarnación se formó un cuerpo emocional alrededor de vuestra alma. Este cuerpo energético contiene respuestas emocionales que surgen cuando ustedes no perciben la realidad desde un punto de vista de unidad y de conexión.
Los sentimientos de los ángeles tienen su asiento en el corazón.
Las emociones que ustedes experimentan cuando encarnan están relacionadas con los tres centros de energías más bajos (chakras) que en vuestro cuerpo están localizados alrededor del estómago, del vientre y del coxis. Estos tres chakras forman la escalera para la encarnación: a través de ellos ustedes canjearon la experiencia de la unidad por la experiencia de la dualidad.
Es también a través de ellos que suben la escalera y se elevan desde la dualidad a la unidad. Vuestro cuerpo emocional presenta el obstáculo más grande para la paz interior y la liberación, porque contiene miedo, tristeza e ira. Aún así el camino hacia arriba, pasa por el cuerpo emocional y no por el costado o alrededor de él. Hablaremos de esto más adelante.
A medida que vuestro cuerpo emocional se volvía más pesado y denso y perdían la huella de vuestro origen, surgió la posibilidad de encarnar como un humano. Mientras tanto habían llegado a ser almas viajeras experimentadas; se habían vuelto expertos tanto en los aspectos de la vida de la luz como de la oscuridad. Las energías de la dualidad se habían prendido en ustedes, lo cual significa que por un largo tiempo habían creído en las ilusiones que esto crea.
Si ustedes creen en la dualidad, en lo profundo de vuestro interior creen que están solos, que son miedosos e ineptos, y que necesitan algo fuera de ustedes que los proteja, los alimente y los reconozca. Partiendo de esta idea ustedes comienzan a ejercer poder sobre otros y esconden vuestra vulnerabilidad, o pueden volverse demasiado vulnerables y regalar vuestro poder a otro poder que quiere alimentarse de vuestra energía de vida. Ya sea como víctima o como ofensor en este juego, el error fundamental que ustedes cometen es que piensan que no pueden experimentar la totalidad dentro de ustedes mismos.
Hay un hueco que quieren llenar, ya sea siendo jefe o siendo esclavo. Este juego es muy doloroso, como muchos de ustedes lo han experimentado. En aquél pasado lejano hubo un momento en el cual ustedes comprendieron esto enérgicamente. Éste fue un momento de cambio. Ustedes habían experimentado ambos extremos del juego y sabían que no había una solución real en ninguno de ellos. Sabían que algo tenía que cambiar pero no sabían cómo. Se habían alejado mucho de la libertad original y de la alegría del ángel interior.
Aún así vuestro cuerpo emocional sostenía un recuerdo, una añoranza del hogar. Ustedes sabían que había algo a lo que querían regresar, algún Hogar, un estado del ser que se sentía en ustedes como un éxtasis celestial. Vuestro cuerpo emocional ahora se aventuró a un nuevo camino. Habiendo explorado los extremos de la dualidad, ahora comenzaba a volcarse hacia adentro. El cambio de conciencia creó el impulso para encarnar en la Tierra como un humano.
En ese punto el ser humano ya existía en la Tierra como una forma biológica de vida. Sin embargo cuando ustedes entraron a esa forma de vida le agregaron algo, lo cual hizo que el ser humano sea menos animal y más autoconsciente. La biología humana está relacionada con el reino animal, pero el ser humano fue forjado por poderes que no surgen solamente de la evolución natural en la Tierra.
Lo que separa al hombre del animal es la habilidad de ser autoconsciente. Por medio de esta habilidad el ser humano es capaz de transformar su cuerpo emocional y de esparcir conscientemente en la Tierra la energía del corazón. Mientras que los reinos no humanos de la naturaleza irradian la alegría y la conexión de los ángeles inconscientemente, es la misión de la humanidad transformarlo en una energía consciente.
Al encarnar en el ser humano como existía en la Tierra ustedes le agregaron algo a su desarrollo, y este agregado ha sido controversial. Por un lado la autoconsciencia sostiene una gran promesa; por otro lado los puede descarriar. Volviéndose humano en la Tierra ustedes esperaban reconectarse con toda la vida en la Tierra y ser el creador bondadoso y el guardián que una vez fueron.
Ser un humano es una realidad rica y complicada.
Muchos aspectos de la realidad se juntan en el ser humano: ustedes en parte son animal, vegetal y mineral, en parte un ser cósmico con una larga historia galáctica. Los seres humanos son luz y oscuridad, los perdidos y los salvadores, la causa del sufrimiento y de la destrucción y al mismo tiempo los mensajeros de la esperanza, del amor y del poder creativo. Muchos poderes convergen en el ser humano con el propósito de reconectar y cooperar.
La conciencia del hombre sostiene la posibilidad de conectar reinos del ser ampliamente divergentes y de restablecer la idea de la unidad implícita. Debido a la posibilidad de comprender este hermoso ideal, la humanidad tiene concedida la oportunidad de cometer graves errores. El propósito aún puede ser logrado. La esperanza aún no está perdida.
En esta época surge la esperanza como nunca antes. Grandes cambios tienen lugar en la conciencia colectiva del hombre. Recién me referí a un momento en el pasado en el cual ustedes comprendieron que vuestra salvación no podía venir del juego de robar o dar energía, sino que la solución yace en encontrar la totalidad interior. Este conocimiento ahora germina en la conciencia de la humanidad. Es sólo una semilla, aún no es una planta.
Pero el cambio es inminente y algo está despertando en el corazón de la humanidad. El corazón es la fuerza conectora entre muchos reinos de conciencia representados en el hombre: el terrenal, el galáctico y el cósmico. El llamado a la paz y a la confraternidad ahora resuena a través de todos estos reinos y este llamado colectivo crea una ola de energía que me absorbe a mí, la Tierra.
Si ustedes se sienten tocados por mis palabras y se reconocen a ustedes mismos en ellas, ustedes son uno de aquellos quienes le han hecho caso a este llamado del corazón. Ustedes son alguno de quienes quieren contribuir a la transformación de la conciencia en la Tierra.
Yo les doy la bienvenida y deseo asistirlos.
Les cuento esta larga historia para hacerlos despertar acerca de quiénes realmente son ustedes: un ángel en el centro de vuestro ser. Vuestra autoconciencia en desarrollo me ayuda. Si ustedes recuerdan quiénes son nosotros podemos tener nuevamente una asociación.
Yo veo vuestra añoranza, yo siento vuestra nostalgia. Yo los veo extendiéndose hacia el estado alegre y despreocupado que por un lado alguna vez fue tan familiar para ustedes, y que por otro lado ahora aún es tan lejano y distante.
Ahora es el tiempo de retornar a quiénes ustedes son.
Es el momento de trepar esa escalera y de abrazar vuestro cuerpo emocional con vuestro corazón. Rodeen vuestro dolor, vuestra sensación de pesadez, vuestra tristeza con la conciencia angelical de mansedumbre y compasión que es natural para ustedes. Ustedes pueden ayudarse a ustedes mismos.
Ahora ustedes se están volviendo un ángel que es capaz de sostener su luz en el reino más denso de la realidad. Están llegando a ser un creador consciente quien ha aprendido a manifestarse en reinos de luz y oscuridad sin perderse en ellos. Ustedes están llevando una semilla de conciencia que es transformadora para su ambiente.
Se están volviendo un maestro espiritual. Un maestro espiritual no es alguien que está bajando de los reinos superiores para explicarles a los ignorantes de qué se trata la vida. Un verdadero maestro ha pasado él mismo por la oscuridad y les extiende su mano a ustedes no desde arriba sino desde una unidad interior sentida profundamente.
La aventura que alguna vez comenzaron como un ángel creativo está llegando a su fin. Especialmente en este capítulo final de vuestro viaje son invitados a reconectarse conmigo, la forma de vida sobre la cual vuestro experimento tuvo lugar.
Permítanse viajar con vuestra imaginación, vuélvanse el soñador y visionario que alguna vez fueron. Aduéñense de la grandeza de lo que quiere manifestarse en la Tierra a través de ustedes. Vuélvanse otra vez el ángel que graciosamente se confía a la magia de la vida.
Déjense guiar por lo que les da alegría e inspiración. El ángel dentro de ustedes no quiere otra cosa más que volverse totalmente humano. Sintiéndose uno con el ángel interior ustedes traen a la Tierra un pedazo del cielo.
YO SOY EL QUE YO SOY
5 de julio de 2011
CUANDO LLEGUE EL MOMENTO
Cuando el día de ascensión llegue, todo el grupo que necesite ser contactado recibirá el (llamado) en el mismo momento. Algunos estarán en un profundo sueño. Otros estarán haciendo sus actividades diarias. No se activará la canalización de este mensaje- se amplificara para despertar al Dios interior y el cuerpo mental en el mismo momento. La consciencia de esto no será un nuevo desafío por el cual pasar, será aparente. Lo siguiente es aceptar el llamado.
Aceptación significa estar de acuerdo en ascender. No es adecuado inclinar la cabeza sin un claro acuerdo. Un "SI" debe ser anunciado por cualquier medio aplicable. "YO SOY EL QUE YO SOY" pueden ser las palabras que usen o cualquier (palabra) que declare acuerdo con la voluntad divina.
El capitulo II de la ascensión estará en la próxima actitud después del acuerdo. Estar en la cama significa vestirse rápidamente para dejar el edificio en el que se encuentran. No necesitan viajar, solo salir de los contenedores hechos por el hombre: carros, casas, trenes, etc. Vayan a un área que elijan donde el hombre pueda ser disuelto sin ser notado. En la entrada de un edificio no es tan bueno. Los pies en la tierra es una opción pero es mejor cualquier área no cubierta que no esté cerca de una entrada. Ustedes harán esa elección para el día y la hora que llegue el llamado. Esperen ser consumidos por una dosis de energía que cursara a través del cuerpo.
Los niños deben ser llevados al área con sus madres y permitir que se aparten de ellas durante la ascensión real. Otros padres pueden estar en el área si ellos también van a ascender. Llamar a todos los candidatos es exactamente eso. Aquellos que no están preparados no serán llamados. Ellos no serán arrastrados con los candidatos de ascensión.
Liberen la mente de cualquier preocupación acerca de escuchar el llamado, salgan de un área cerrada o se disolverán. No den ningún aviso. Solo vayan al área donde son dirigidos cuando escuchen el llamado. No se anunciara la fecha ni la hora de la ascensión.
Estas instrucciones son claras? Salgan del área que este cubriendo el cuerpo y esperen la oleada de energía. Anclen una respuesta a la llamada de Dios con su acuerdo, y la entrega del cuerpo es todo lo que se necesita. Respiren, no den atención a la mente y aliniense con el curso de energía.
Ocupados ahora? Claro que lo están- es la manera que tiene el ego para declarar su deseo de evitar vuestra ascensión. Se debe de ignorar los comentarios del ego. Estoy dando instrucciones ahora porque la ascensión ocurrirá en los próximos meses y quiero que todos las tengan. Si no están compartiendo estos mensajes a otros, por favor distribuyan este.
Mi canal acaba de preguntar qué hacer si el cuerpo está en un avión cuando llegue el llamado. Esperen una oportunidad para hacer lo que es necesario. Debe ser un vuelo muy largo, vayan al baño para ascender. Nada le ocurrirá al avión como consecuencia de esto, solamente la noticia de la desaparición de uno o más pasajeros.
Ninguna llamada de Dios exige aceptación. Ninguna medida disciplinaria corregirá a aquellos que eligieron no estar en esta ola. La próxima ola vendrá alrededor de un año después. Esta es una decisión muy difícil de tomar dado que un gran número de los que asciendan harán el próximo año menos doloroso para aquellos que estarán en la próxima ola. Escoger no ascender en la primera ola realmente disminuirá la calidad de vida para los que queden. Por favor consideren la importancia de la ascensión para todas las creaturas cósmicas, no solo aquellos que quedaran en la Tierra. Cada ascensión trae nueva vida a la humanidad y a la consciencia colectiva ahora, cuando realmente puede hace una diferencia.
El tiempo de crecimiento y desarrollo ha sido contestado por una llamada de ascensión. Lo siguiente es cambiar la dinámica negativa de la consciencia colectiva para que la Nueva Tierra sea creada. Elegidos para ascender son todos los que así lo eligieron. Ninguna distinción se hará en cuanto a país o continente, dado que todos recibirán la llamada juntos. Nueva luz en la tierra puede hacer la diferencia para todos ustedes que lo han pedido.
YO SOY EL QUE YO SOY
29 de junio de 2011
POR ESO NO TE PERDONO
POR ESO NO TE PERDONO
Estaba el Buda meditando en la espesura junto a sus discípulos, cuando se acercó un detractor espiritual que lo detestaba, y aprovechando el momento de mayor concentración del Buda, lo insultó lo escupió y le arrojó tierra...
Buda salió del trance al instante, y con una sonrisa plácida envolvió con compasión al agresor; sin embargo, los discípulos reaccionaron violentamente, atraparon al hombre y alzando palos y piedras, esperaron la orden del Buda para darle su merecido...
Buda en un instante percibe la totalidad de la situación, y les ordena a los discípulos, que suelten al hombre y se dirige a este con suavidad y convicción diciéndole:
Mire lo que usted generó en nosotros, nos expuso, como un espejo muestra el verdadero rostro. Desde ahora le pido por favor que venga todos los días, a probar nuestra verdad o nuestra hipocresía. Usted vio que en un instante yo lo llené de amor, pero estos hombres que hace años me siguen por todos lados meditando y orando, demuestran no entender ni vivir el proceso de la unidad, y quisieron responder con una agresión similar o mayor a la recibida.
Regrese siempre que desee, usted es mi invitado de honor. Todo insulto suyo será bien recibido, como un estímulo para ver si vibramos alto, o es sólo un engaño de la mente esto de ver la unidad en todo”...
Cuando escucharon esto, tanto los discípulos como el hombre, se retiraron de la presencia del Buda rápidamente, llenos de culpa, cada uno percibiendo la lección de grandeza del maestro, y tratando de escapar de su mirada y de la vergüenza interna...
A la mañana siguiente, el agresor, se presentó ante Buda, se arrojó a sus pies y le dijo en forma muy sentida:
"No pude dormir en toda la noche, la culpa es muy grande, le suplico que me perdone y me acepte junto a Usted"...
Buda con una sonrisa en el rostro, le dijo: “Usted es libre de quedarse con nosotros, ya mismo; pero no puedo perdonarlo”...
El hombre muy compungido, le pidió que por favor lo hiciera, ya que él era el maestro de la compasión, a lo que el Buda respondió:
Entiéndame, claramente, para que alguien perdone, debe haber un ego herido; solo el ego herido, la falsa creencia de que uno es la personalidad, ese es quien puede perdonar, después de haber odiado, o resentido, se pasa a un nivel de cierto avance, con una trampa incluida, que es la necesidad de sentirse espiritualmente superior, a aquel que en su bajeza mental nos hirió. Solo alguien que sigue viendo la dualidad, y se considera a sí mismo muy sabio, perdona, a aquel ignorante que le causó una herida”...
Y continuó: “No es mi caso, yo lo veo como un alma afín, no me siento superior, no siento que me hayas herido, solo tengo amor en mi corazón por usted, no puedo perdonarlo, solo lo amo. Quien ama, ya no necesita perdonar.”
El hombre no pudo disimular una cierta desilusión, ya que las palabras de Buda eran muy profundas, para ser captadas por una mente llena todavía de turbulencia y necesidad, y ante esa mirada carente, el Buda añadió con comprensión infinita:
Percibo lo que le pasa, vamos a resolverlo: Para perdonar, ya sabemos que necesitamos a alguien dispuesto a perdonar. Vamos a buscar a los discípulos, que en su soberbia están todavía llenos de rencor, y les va a gustar mucho que usted les pida perdón. En su ignorancia se van a sentir magnánimos por perdonarlo, poderosos por darle su perdón, y usted también va a estar contento y tranquilo por recibirlo, va a sentir un reaseguro en su ego culposo, y así más o menos todos quedarán contentos y seguiremos meditando en el bosque, como si nada hubiera pasado”...
Y así fue.
¡EL QUE LOGRA ACEPTAR LA PERFECCIÓN DIVINA, DETRÁS DE TODA SITUACIÓN...PUEDE LIBERARSE EN UN INSTANTE...DE AÑOS DE RENCOR, RESENTIMIENTO Y ENFERMEDAD!...
¡Por eso nunca te voy a perdonar!...
¿SABES PORQUE?...
¡¡¡PORQUE TE AMO!!!
26 de mayo de 2011
EL ESPEJO
Hace muchos años había un ser humano, igual que tú y que yo, que vivía cerca de una ciudad rodeada de montañas. Este ser humano estudiaba para convertirse en un chamán, para aprender el conocimiento de sus ancestros, pero no estaba totalmente de acuerdo con todo lo que aprendía... En su corazón sentía que debía de haber algo más...
Un día, mientras dormía en una cueva, soñó que veía su propio cuerpo durmiendo. Salió de la cueva a una noche de luna llena. El cielo estaba despejado y vio una infinidad de estrellas. Entonces, algo sucedió en su interior que transformó su vida para siempre. Se miró las manos, sintió su cuerpo y oyó su propia voz que decía: «Estoy hecho de luz; estoy hecho de estrellas»...
Miró al cielo de nuevo, y se dio cuenta de que no son las estrellas las que crean la luz, sino que es la luz la que crea las estrellas... «Todo está hecho de luz dijo, y el espacio de en medio no está vacío.» Y supo que todo lo que existe es un ser viviente, y que la luz es la mensajera de la vida, porque está viva y contiene toda la información...
Entonces se dio cuenta de que, aunque estaba hecho de estrellas, él no era esas estrellas... «Estoy en medio de las estrellas», pensó... Así que llamó a las estrellas "el tonal" y a la luz que había entre las estrellas "el nagual"... y supo que lo que creaba la armonía y el espacio entre ambos, es la Vida o Intento... ¡Sin Vida, "el tonal" y "el nagual" no existirían!... ¡La Vida es la fuerza de lo absoluto, lo supremo, la Creadora de todas las cosas!...
Esto es lo que descubrió: ¡Todo lo que existe, es una manifestación del ser viviente al que llamamos Dios!... ¡Todas las cosas son Dios!... Y llegó a la conclusión, de que "la percepción humana es sólo luz que percibe luz"... También se dio cuenta, "de que la materia es un espejo", "todo es un espejo que refleja luz y crea imágenes de esa luz"... y el mundo de la ilusión, el Sueño, es tan sólo como un humo que nos impide ver lo que realmente somos... «Lo que realmente somos es puro Amor, pura Luz», dijo...
¡Este descubrimiento cambió su vida!... Una vez supo lo que en verdad era, miró a su alrededor y vio a otros seres humanos y al resto de la naturaleza, y le asombró lo que vio. ¡Se vio a sí mismo en todas las cosas: en cada ser humano, en cada animal, en cada árbol, en el agua, en la lluvia, en las nubes, en la Tierra!... Y vio que la Vida mezclaba el tonal y el nagual de distintas maneras, para crear millones de manifestaciones de Vida...
En esos instantes lo comprendió todo... Se sentía entusiasmado y su corazón rebosaba paz... Estaba impaciente por revelar a su gente lo que había descubierto. Pero no había palabras para explicarlo... Intentó describirlo a los demás, pero no lo entendían... ¡Vieron que había cambiado, que algo muy bello irradiaba de sus ojos y de su voz!... ¡Comprobaron que ya no emitía juicios sobre nada ni nadie!...
Ya no se parecía a nadie. El los comprendía muy bien a todos, pero a él nadie lo comprendía... Creyeron que era una encarnación de Dios; al oírlo, él sonrió y dijo: «Es cierto... Soy Dios... Pero vosotros también lo sois... Todos somos iguales... Somos imágenes de luz... Somos Dios»... Pero la gente seguía sin entenderlo...
Había descubierto que era un espejo para los demás, un espejo en el que podía verse a sí mismo... «Cada uno es un espejo», dijo... ¡Se veía en todos, pero nadie se veía a sí mismo en él!... Y comprendió que todos soñaban, pero sin tener consciencia de ello, sin saber lo que realmente eran... No podían verse a ellos mismos en él, porque había un muro de niebla o humo entre los espejos... Y ese muro de niebla, estaba construido por la interpretación de las imágenes de luz: el Sueño de los seres humanos...
Entonces supo, que pronto olvidaría todo lo que había aprendido... Quería acordarse de todas las visiones que había tenido, así que decidió llamarse a sí mismo «Espejo Humeante» para recordar siempre que la materia es un espejo, y que el humo que hay en medio, es lo que nos impide saber qué somos... Y dijo: «Soy Espejo Humeante porque me veo en todos vosotros, pero no nos reconocemos mutuamente, por el humo que hay entre nosotros... Ese humo es el Sueño, y el espejo eres tú, el soñador».
ASI ES...YO SOY EL QUE SOY
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